Sanlúcar la Mayor en el Siglo XX

Un estudio de investigación para su conocimiento cultural a través de la memoria oral transmitida por sus pobladores así como las investigaciones de historiadores que aportaron un mayor conocimiento de nuestra cultura y que aportaron un mayor beneficio para Sanlúcar la Mayor.

miércoles, 28 de julio de 2021

Alcalde Don Lázaro Rodríguez Velasco y la Biblioteca Pública Municipal

 

  En la década de los años 60 Sanlúcar la Mayor  y otros pueblos se verán incrementado por todo un desarrollo de mejoras culturales. Desde nuestro ayuntamiento y gracias a la labor de nuestro querido Alcalde Don Lázaro Rodríguez Velasco y  la Excma. Diputación Provincial y al Excmo. Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento. D. José Utrera Molina. Artífice de toda la ingente labor que se desarrolla en la provincia. Don Lázaro Rodríguez en premio a sus relevantes servicios,  el Sr. Utrera Molina le impuso la placa de Comendador de número de la orden del mérito Civil, esta oferta cultura se desarrollara durante su mandato desde 1957 al 1975. Son innumerables los proyectos que Don Lázaro Rodríguez Velasco contraerá para el desarrollo de nuestro pueblo.

 

    Sirvan estas líneas como homenaje de admiración y cariño a este hombre que  honra a su pueblo y del que nos sentimos orgullosos y para tantos otros, que con idéntico entusiasmo, van paso a paso laborando incansablemente, llevando a rastras de su propio progreso, el de Sanlúcar la Mayor misma. Ha mirado en todo momento las cosas del ayuntamiento, con muchísimo más interés que las suyas propias, postergando estas en beneficio de aquellas. Su sentido de la justicia y de la ética más elemental, le han producido muchos sinsabores, cosa incomprensible pero de una realidad sorprendente. El amor que profesa a su pueblo, solo lo sabemos  bien los que, un día tras otro, hemos vivido con él en estas tareas, siempre llevados a rastras por su capacidad de trabajo y su entusiasmo. Estas y muchas virtudes más posee este hombre, que ya no necesita de relaciones ni cifras para valorar su obra; es un hombre creador de una época y todo lo que en esa época se mueva y bulla, es directa o indirectamente creación suya.

 

 

Sanlúcar sabe todo esto y Sanlúcar sabrá reconocerlo siempre. ¡Qué razón tenía aquel paisano nuestro. Cuando con voz desgañitada y con todas las fuerzas de sus pulmones, lanzaba aquello de… ¡Sanluquilla de mi “arma”: a  dónde vas a llegar…!.extraído de nuestra revista anual  y firmado por nuestro paisano, G. Morillo

 

Proyecto: Biblioteca Pública Municipal.

    Tras el reciente traslado del viejo mercado situado en la Plaza 18 de Julio nº 3, y que pasaría a los terrenos del viejo matadero en la calle General Franco, este contaba ya con un nuevo proyecto, convertirlo en nuestra Biblioteca Pública Municipal.

1966. Se considera de absoluta necesidad, la  creación de un Centro donde la juventud pueda vivir la edad post-escolar, conservar las relaciones de convivencia desarrolladas durante su permanencia en la escuela y mejorar y ampliar los conocimientos adquiridos.

    A este fin responde principalmente, la creación de la biblioteca Pública Municipal, que se proyecta bajo los auspicios del Servicio Nacional de  Lecturas, de pendiente del Centro Coordinador de Bibliotecas.

      Se instalará en el edificio de propiedad Municipal situado en la Plaza 18 de Julio nº 3, y estamos seguros prestara a la población un inestimable servicio, pues su misión a desempeñar no tiene límites, poniendo a disposición del vecindario los medios de capacitarse más y mejor para cada una de las actividades bases de la vida local.

 


   En sus inicios la Biblioteca quedo a cargo de la  Srta. Alegría Morillo, después de realizar el programa para la formación de la juventud con un programa conocido como el Plantel, donde aprendían a bordar, cocinar, etc., desde aquellos inicios nuestra biblioteca ha llevado numerosos programas culturales hasta nuestros días. Esta es parte  de nuestra historia y como tal, he querido recordar estos apuntes  junto a las palabras de G. Morillo a nuestro queridísimo Alcalde  Don Lázaro Rodríguez Velasco y en las que serán incluidas en nuestro libro de vivencias de  Sanlúcar la Mayor en el siglo XX.

 

 

 

 

 

La Cámara de Extensión Agraria ya en desuso fotografía del 2016

Formación de la juventud: Extraído del boletín anual de la feria de 1966

   Como todos los años y a través de este programa, se ha ido comentando las labores que el Servicio de Extensión Agraria ha realizado por mediación de la Agente de Economía Domestica. Este año comentaremos lo que se está desarrollando con 25 jóvenes de la juventud de Sanlúcar la Mayor.


 


   Desde Octubre, a estas jóvenes se las está ayudando a una formación cultural y capacitándolas para futuras amas de casa, mediante los temas de economía Doméstica, como: cocina, corte, labores, alimentación y todo lo referente al hogar adaptadas a su ambiente.
  Después de realizar sus trabajos domésticos o industriales, asisten tres veces por semana a clases de cultura general y, un día a orientaciones sobre temas del hogar.

  Además de esto, llevan trabajos individuales sobre diversas materias escogidas por ellas mismas, que al finalizar el curso serán premiadas, despertando de esta forma el espíritu de superación de cada joven.

    Se tiene proyectadas excursiones a sitios donde estas jóvenes puedan adquirir más conocimientos y elevar su nivel cultural.
Es de destacar, aparte del entusiasmo que ha despertado en estas jóvenes el desarrollo de estas tareas, demostrándolo en su puntualidad y constancia, la colaboración prestada, tanto por parte de los Dirigentes Locales, como por las Esclavas Concepcionistas, que han cedido el local desinteresadamente para hacer reales estas clases que antes hemos mencionado.


     No podemos dejar este artículo sin agradecer profundamente, el espíritu de sacrificio de la Srta. Alegría Morillo, que esta entregada a esta labor en el aspecto cultural, de estas chicas de Sanlúcar la Mayor.

  Que estas letras de agradecimiento, lleguen también, a todos los comercios que tantas facilidades han dado para conseguir el material necesario para el desarrollo de todas las tareas programadas.


   Que esto sirva de estímulo para otros nuevos grupos que se pondrán en funcionamiento en plazo breve, y de este modo ayudar a elevar el nivel cultural de la juventud Sanluqueña.

  Para ser miembro de estos planteles, hay que dirigirse al Servicio de Extensión Agraria previo consentimiento de los padres, ya que esto requiere una dedicación fuera de las hora de trabajo.

 Firma el artículo. Isabel y Julia.

 

1989. Rotulación de la Biblioteca Pública Municipal con el nombre de “Juan Ramón Jiménez”.


   Como es sabida nuestra Biblioteca carecía de una denominación o nombre propio que la identificase claramente entre los ciudadanos, sobre todo entre los más jóvenes. Con la rotulación de la misma no solo se cubría ese vacío sino que también nuestra Ciudad brindaba un homenaje de reconocimiento a la obra y a la firma de un gran autor, Premio Nobel de Literatura, nació en la vecina localidad de Moguer (Huelva). Entre los invitados al acto de rotulación tuvimos la ocasión de contar con el Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Moguer así como la del Director de la casa Museo Juan Ramón Jiménez.

 

Biblioteca “Juan Ramón Jiménez” 2021
 

ttps://www.facebook.com/BibliotecaSanlucarLaMayor

 Gracias por visitar nuestros Blogs.

 

 

sábado, 24 de julio de 2021

18 de Julio de 1966. Inauguración del Mercado de Abastos y el Matadero Municipal.

 

18 de Julio de 1966. Inauguración del Mercado de Abastos y el Matadero Municipal.
 


   Con ocasión de conmemorar el 18 de Julio, fue inaugurado el Mercado de Abastos y Matadero de reses, obras que creemos plenamente logradas y que merecieron los más calurosos elogios de las autoridades y jerarquías que con dicho motivo nos visitaron.De todos es conocido su funcionamiento y los beneficios que tanto en el orden económico como en el sanitario han producido. No debemos hacer alusión al  Mercado sin hacer constar nuestra felicitación a los comerciantes instalados en él, que han contribuido a su buen funcionamiento, dotando sus comercios de los utensilios necesarios y siguiendo las instrucciones que dicta el Sr. Inspector Veterinario Municipal.




      De gran utilidad las cámaras frigoríficas en él instaladas, que prestan un inapreciable servicio a comerciantes y consumidores, al mantener en perfecto estado sanitario los artículos que en ella se conservan. Muchos sacrificios, incluso económicos, ha costado la creación de estos servicios, pero todo puede darse por bien empleado, ante la magnitud del problema resuelto con su implantación.

Entre estos comerciantes se encontraban:
Carnicería:

Los hermanos Antonio y José Amansa Márquez.
Federico Lunas Palma.
Federico Rodríguez Luna
Manuel Lunas Márquez
Manuel Luna Palmar.
Almansa Manfredi.
Pilar Manfredi Guillén.
Miguel Almansa Fraile
Casa Escame- Carnicería y Comestibles.

Pescaderías:
Manuel Martínez "Medio Higo"
Eustaquio Pérez Mora.
Manuel Páez Criado
Cardenita.

Frutas y verduras:
Alfonso Perea
Eustaquio Roballo "Chamaco"
José Calero
Antonio el "Pelayito"
José Cutiño.
Manuel Carrasco " Molino"
La de Espina
Teresa Castaño (Familia Cándido)

Comestibles:
José el Marquero
Manolo Martínez " Medio higo"
Chacinas y Duces: Manuel Martínez Herrera.

Bar:

1º Eustaquio Ortiz Fraile ( Nene el "Querido" )
2º Adolfo Guerrero
3º  José Ortiz Pazo " el Canijo"
Kiosco.
 Pepa "la Choza" y el "Goma"








 Continuara
Gracias por Visitar nuestros Blogs



miércoles, 23 de junio de 2021

Doña Luisa Macías Luque, matrona puericultora de Sanlúcar la Mayor.1908-2001.

 

Doña Luisa Macías Luque
Nacimiento: 21 de Junio de 1908. En Sevilla,  calle Jáuregui nº 15
Hija de José Macías y Dolores Luque.

  
   Se casó en Sevilla en 1933 con un primo de su familia y se trasladaron a vivir al pueblo de Zufre (Huelva).En 1936 al estallar la guerra civil su marido muere en el frente, al año siguiente se traslada a vivir a Sevilla, en 1938 se marcha a Madrid donde cursara sus estudios de matrona puericultora, a su regreso a Sevilla en 1940 se casa por segunda vez con otro de sus primos Manuel Luque de profesión Abogado de la diputación de Sevilla.


   En este mismo año de 1940 se trasladan a vivir a Sanlúcar la Mayor a la calle Real, donde es contratada por nuestro ayuntamiento para los servicios asistenciales y de beneficencia municipal de Matronas Auxiliares de Higiene Infantil.(Las Matronas de la Beneficencia Municipal y su atención a las mujeres pobres).

La atención al nacimiento en los partos normales en la primera mitad del siglo XX, tenía lugar mayoritariamente en los domicilios asistidos por parteras o matronas, que en caso de necesidad debían llamar al médico o trasladar a la mujer a un Hospital. Normalmente en la primera mitad del siglo XX, tenía lugar mayoritariamente en los domicilios asistidos por parteras o matronas, que en caso de necesidad debían llamar al médico o trasladar a la mujer a un Hospital.


Doña Luisa Macías Luque durante 40 años de servicio como matrona en nuestro pueblo vivió en diferentes casas, entre ellas la calle Real, Teniente Morillo y la calle Lepanto, a sus 85 años decide terminar sus días en el campo de su sobrina donde residirá hasta su muerte en el año 2001 con 94 años de edad. Estuvo activa hasta sus 80 años, donde aún la solicitaban para poner alguna que otra inyección. Asistió a cuatro generaciones de parturientas, en sus más de una docena de libro de apuntes escribe los detalles de sus asistencias, anotando algunos detalles, como en ocasiones dejaba algún dinero bajo la almohada de la asistida para que esta pedirá comprar un puchero, pues estos años de posguerra era mucha las necesidades, y doña Luisa con su generosidad solía ayudar, bien con dinero o les llevaba algunas frutas.


  Al paso de aquellas calles de tierra enfangadas por las lluvias Doña Luisa llegaba al lecho de estas madres a cualquier hora que fueran requeridas, aquella mujer que tanto la necesitaba, estaba recostada sobre su cama, sus ojos indicaban que todas sus esperanzas estaban puestas en ella, antes de todo comenzaba a orar para que fuera Dios quien la iluminara en aquel quehacer tan delicado, pidió que se acomodara en el junco del catre y alistaran agua y sábanas limpias para empezar a partearla. Quizás el mayor desafío para las parteras es combatir las enfermedades y la muerte de las mujeres y sus bebés.




  “Ser partera es un don de Dios, y doña Luisa tenia este don, con solo su presencia la parturienta entraba en un estado de tranquilidad, las familias que atienden la conocen y les tienen confianza, eso ayuda a las parteras a entender mejor las necesidades de ellas y a reconocer los signos de peligro. Cuantas veces la llamaba al portillo diciendo “Doña Luisa vaya a ver a mi mujer que ya va a parir”. No administraba nada para calmar los dolores, y una vez que la criatura asomaba, "le daba media vuelta para que saliera de hombros, le agarraba por los pies, y si no lloraba luego, le daba dos pequeñitos azotes en el culo para que comenzase a llorar". Si el proceso se demoraba daba unos masajes en la tripa a la parturienta. Tras el nacimiento, esperaba cinco minutos para que saliera la placenta de manera espontánea. En caso de que no ocurriera, le practicaba un pequeño masaje en la barriga, o "enroscaba el cordón a la mano, le empujaba la tripa con la otra, y mandaba hacer fuerza mientras tiraba para se desprendiese sin llegar a romperse. Posteriormente se la entregaba a los familiares para que la enterraran.


      Acudía a casa de la mujer para lavarle a ella y al recién nacido, "hasta que se le caía el cordón" a la criatura o hasta que la madre se valiera por ella misma. En la zona umbilical, una vez caído el cordón, echaba mercromina. Cuantas de nuestras madres tuvieron estas circunstancias, muchas de ellas y gracias a la asistencia de doña Luisa salvaron sus vidas y las de sus bebes. Las relaciones con las personas del pueblo. El trato que tenía con las gentes del pueblo era cercano, el apelativo de Doña Luisa era un reconocimiento por su maestría en su labor de asistencia, por sus conocimientos y el amor que el pueblo retuvo en sus corazones hasta sus últimos días.



  Doña Luisa Macías Luque era una mujer familiar, en el pueblo vivía un primo hermano Ramón Macías Palmar que fue telegrafista y tenía muchos hijos, ella frecuentaba mucho la casa de su primo. Su sobrina Maruja le ayudo en muchas ocasiones a bañar los recién nacidos, fue madrina de boda de su sobrina Maruja y madrina de nacimiento de sus hijos, gustaba de disfrutar mucho en el campo de su sobrina, y menos de la playa a la que en a menudo sus familiares solían disfrutar sus vacaciones.


    Con su sobrina estuvo viviendo los últimos años de su vida, siempre estuvo bien asistida en sus cuidados, su padre tenía buena mano para la pintura y le hace un retrato donde refleja la belleza de su hija, era bajita y de pelo rizado, sus ojos reflejan su bondad y aunque no tuvo hijos, tuvo un pueblo entero en sus manos y en su corazón.



        En estos días que escribo sobre nuestra querida matrona Doña Luisa y en la que en cuyas manos me trajo al mundo, en este día del 21 de Junio cumpliría 113 años, le doy las gracias a su sobrina Maruja por acercaron un poco a conocer a su tía, nuestro pueblo esta agradecido de tan ilustre mujer de la que dedicó gran parte de su vida a la salud de nuestras madres y sus hijos, es por ello que aunque nuestro pueblo no tenga dedicado una de nuestras calle en su nombre, doña Luisa Macías Luque estará siempre en nuestros corazones y en nuestra memoria porque ella también fue nuestra mama.

    Murió en el 2001 con 94 años en la casa de campo de su sobrina Maruja y está enterrada en nuestro cementerio municipal de Sanlúcar la Mayor.



Doña Luisa Macías Luque

Gracias por visitar nuestros Blogs


lunes, 22 de febrero de 2021

Los funambulistas el gran Renato y los Bórdines

 

Los funambulistas el gran Renato y los Bórdines


   En los años sesentas a nuestro pueblo llegaron grandes atracciones de artistas diversos que de pueblos en pueblos exhibían sus grandes atracciones como un espectáculo de grandes riesgos. La Gran Sansóna, que arrastraba con su cuerpo un camión, o un tractor de grandes toneladas.
El gran Renato y los Bórdines.

  Los funambulistas el gran Renato y los Bórdines, visitaron Sanlúcar la Mayor para ofrecernos una gran exhibición de su equilibrio sobre la cuerda, equilibristas que hace contener en inacabables minutos el aliento en asustada emoción, que rompe en salva de aplausos.
   Desde el campanario de la torre de Santa María hasta el edificio de la tienda de camisón en la plaza del cristo de la humildad. Renato un equilibrista que embutido en unas mallas blancas, se cruzaba la plaza del ayuntamiento de nuestro pueblo a 10 metros de altura, circulando por un cable de 15 milímetros de grosor montado encima de un ciclomotor sin ninguna red de seguridad, o dar varias vueltas en el aire con su moto. ¿Podía haber algo más increíble?
Renato hacia como que se caía para darle emoción al número funambulista, mientras todos lo mirábamos desde abajo. "¡Se va a matar! ¡Se va a matar!", decían los viejos. Pero el buen hombre lograba su propósito, se bajaba y pasaba la gorra y se largaba en su humilde furgoneta. Diez años después su hijo nos dedicó un espectáculo como la de sus padres en el mismo lugar, no tenemos fotografías de aquellos momentos, pero sirvan estas para recordar aquellos momentos del espectáculo de la familia Renato.




Gracias por Visitar nuestros Blogs.



domingo, 24 de enero de 2021

José Manuel Marín  Vázquez( 1947) 73 años. Ángel "el del helao"

 

Manuel Marín Mora( 1910-1982 ) de Sanlúcar la Mayor.

 Hijo del "Rubio Carrasco".

Carmen Vázquez Ames( 1917 -1959) de Palomares del Río.

José Manuel Marín  Vázquez( 1947) 73 años

Cuatro hijos: Victoria. Carmen. Manuel. José Manuel.

Fue muy conocido como Ángel "el del helao"


   Manuel Marín Mora vivía en la casa de esquina junto al viejo matadero en la calle General Franco, prolongación de la calle Real, actual calle Juan Carlos I. En estos años finales de los 40,desde la casa de la familia de Manuel Marín Mora, (esquina del viejo matadero) vivía a continuación la familia de "Altamira", el Matadero Municipal, un almacén de grano de los Palencia, y la casa de D. Luis Hepburn Fernández, .continuando con la vivienda de Manolo Sánchez-Palencia, la familia de María Manuela Pacheco, continuaba con la casa de el Casino de "Carito". Don Cristóbal el notario, la tienda de Fernando Vázquez y su casa, terminando con el Banco Banesto y la tienda de Enrique Marín.



   A comienzo de los 60 venden la casa y la familia de Manuel Marín Mora se trasladan a vivir a la casa de vecinos de las Salinas, junto a la carpintería de Perea. El 23 de Mayo de 1973 en la primera entrega de los pisos frente al Cuartel de la Guardia Civil, donde le es concedido uno de los pisos en el primer bloque, donde vivirá junto una de sus hijas hasta  su defunción el año 1982.

    Desde muy joven Manuel Marín dedicó su tiempo al pastoreo de cabras, su padre tenía un rebaño que él cuidaba cada día, en aquellos días de su juventud estando en el monte pastando, se clavo una pulla de pita en la mano ,tras su operación los dedos de la mano quedaron entreabiertos. Su habilidad para la venta le llevó en los años cincuentas a establecer un puesto de castañas y pipas de calabazas frente al viejo mercado de abastos, frente al reloj de la Iglesia ( Actual Biblioteca).En los meses de Invierno vendía las castañas calentitas, su puerto consistió en una mesa y unas cajas de frutos secos  de Castañas y Calabazas, este mercado solía ocupar toda la plaza con los vendedores de hortalizas y frutas, y algunos pescaderos por no tener cabida dentro del mercado, dentro del edificio solo vendían los puestos para los carniceros y pescaderos.

    Su hijo José Manuel se encargaba de llevar los sacos de pipas de calabazas al hombro a la panadería de Curro Palencia para que el maestro Bonifacio "el Boni" se los tostara. Con una espuerta llena de pipas de calabazas su padre Manuel Marín vendía por las calles del pueblo, cuando le requerían para la compra le decían, Ángel de me usted un real de pipas, y con la medida de su mano, despachaba sobre el bolsillo del cliente las pipas.


  En el recoveco de la pared de la torre de la Iglesia bajo el reloj, también solía ocupar este lugar con un canasto Antonia "la coja" hermana de Francisca la "Borrega", y Manuel en la esquina de entrada al porche. Su hijo José Manuel  con solo ocho años el más pequeño de la familia, se encargaba de llevar el puesto cuando terminaba el mercado a su casa, José Manuel a pesar de su corta edad era un chico fuerte, asentaba sobre su espalda una mesa muy grande cargada con las cajas hasta su casa todos los días de ventas.

Por las noches José Manuel volvió a cargar la mesa y las cajas, y junto a su padre establecen su puesto en la puerta del Gran Cine de Juan Macías y en la puerta del Cine Villa Rosa de la Venta Pazo, solían enterarse previamente que película se proyectaba esa noche, pues si la película era muy interesante como para que llenara el Cine, elegirían un puesto u otro esa noche, permanecían con su puesto hasta la entrada de la última sesión.

José Manuel Vázquez es el único de sus hermanos que sus paisanos/as le conocen con el nombre de el niño Ángel, igual que a su padre, a pesar de no corresponder con su nombre verdadero, pero los de pueblo somos así. Con ocho años acompañaba montado en una burra a Juan Manuel Garcés Ortega conocido como. Juan "el Lolo" que era ciego y vendía cupones en el pueblo de Olivares, cuando llegaban paraban en el bar de Linde, José Manuel tomaba los cupones y los vendía por el pueblo, en uno de estos días durante el trayecto José Manuel solía ponerle una manta para que no tuviera frío, aquella mañana de 1958 cuando fue a montar sobre la burra para su regreso, Juan Manuel Garcés Ortega murió en brazos de aquel joven de ocho años ,pero con la fuerza y el amor que Dios le dio en su camino, fue trasladado en una camioneta hasta su casa.

En los días de Verano Manuel Marín Mora compró un carrito de aquellos tan simpáticos de dos ruedas para vender helados,!!pero helados de los buenos!!,aquellos de los que se despachaban con dos galletas y con la lengua no parabas hasta chuparte los dedos. Recordareis que con un molde especial se colocaba la primera galleta y se rellenaba con la masa del helado que habías elegido y a continuación le añadía la otra galleta, la cantidad depende de lo que quisieras gastar, mínimo dos reales. El helado era de la marca Ballester de Sevilla , fue el primero en traer el napolitano, luego lo vendieron la "Borrega" y Andújar, pero el público reconocía que los de Ángel eran los mejores.


El helado siempre fue considerado como el más fresco de los postres, por lo que su venta comenzaba a partir del final de la mañana, al mediodía y hasta la tarde noche en aquellos días calurosos del Verano,

 En Verano siempre mantenía el puesto en el mismo lugar, en la esquina de la tienda de Enrique Marín, cuando el sol se ocultaba por los tejados de la calle Real, daba la sombra en la puerta de Enrique Marín, y me viene a la memoria uno de los fandangos que en aquellos años días del año 57,cantaba Angelillo "Pocarropa". Cantaor aficionado, muy solicitado para los saraos que organizan en el famoso cuartito de la Venta de Pepe Pazo.


Curro Palencia organizó una cacería de Patos en Hato Ratón la finca de las marismas de Carlos Melgarejo, fueron en el camión de la fábrica de arinas  San Antonio que estaba en la plaza de los Alamillos. En este viaje fueron entre ellos mi padre Ricardo que trabaja en la fábrica, Antonio "Naguilla", chamaco. Angelillo "poca ropa" y el pileño con su guitarra, cuando llegaron a Villa Manrique en pleno mes de agosto, Angelillo "poca ropa" le dice al pileño, tócame por fandango que le voy hacer una letra a Villamanrique. ,estuvo todo el camino cantando, improviso una letra que dice así, pueblo de Villamanriq
ue aquí hace mas calor que en la puerta de de Enrique y la esquina de Arancón.

Los patos de la casería los vendió Antonio Naguilla y chamaco en la esquina de la tienda de Enrique.

   Durante la feria local eran los que más helados vendían, su hijo José Manuel se subía a una silla para llegar al fondo del tanque. También solía vender sus helados a los trabajadores del tejar de Vega, que solían pagarle el sábado que era el día de cobro, con una garrafa grande rodeada de corcho para mantener fresco el helado solía pasear por algunas calles del pueblo con su hijo José Manuel.

 Tras la muerte de su esposa Carmen Vázquez, en los años 60 se dedicaría con un canasto a vender platos de la Cartuja por los pueblos, y finalmente dedicaría sus últimos años a vender lotería nacional.

   José Manuel Marín Vázquez el más pequeño de la familia, pasó muchas dificultades para poder ir al colegio, de hecho nunca fue, tan solo tomó unas clases por las tardes con José Garce Robayo ( Hijo del ciego) que daba clases a los chavales en su casa ,no tenía ni tiempo para jugar con sus amigos en la calle, desde las 7 de la mañana  hasta pasadas las doce de la noche José Manuel vivía para su familia, terminaba una faena y comenzaba otra, cuando regresaba de vender cupones de Olivares, al pasar por la calle Real el ciego Juan "el Lolo" le enseñaba la lectura del reloj, cuando le decía ¿la manilla chica donde esta? en las 3.¿ y la grande? en las 10.pues son las 3 menos 10. De esta manera José Manuel fue aprendiendo a conocer las horas del reloj.


José Manuel  nunca fue a la escuela a pesar de la obligatoriedad de la educación elemental para los niños y niñas  de 7 a 9 años, dictada por la Ley Moyano en 1857, solamente el 50º/ de los niños de esta edad están matriculados; de estos, realmente asisten a la escuela solo un 25º/.La precariedad de muchas familias en estos años de posguerra no tenían tiempos para la educación, su prioridad consiste en buscar alimentos mediante los trabajos que se disponía, el campo dispuso mucha mano de obra de chavales con apenas 7 años, otros como José Manuel dedicó su infancia  acompañar a su padre en el mercado y de lazarillo a un ciego para su venta de cupones, su madre enferma en estos años también dispones de su cercanía para traer el agua de la fuente y hacer las compras.

Por no alargar con extensos datos largos de explicar sobre este apartado, solo mencionare algunas personas que contribuyeron meritoriamente en la educación de muchos sanluqueños y sanluqueñas en aquellas etapas que escaseaban los profesores y que particularmente iniciaron su docencia por la necesidad de instruir en lo básico a una juventud necesitada y sin apenas recursos. Gracias a estos profesores y profesoras donde muchos de ellos carecían de la más mínima titulación para ejercer de profesorado, en un mínimo espacio del salón de sus casas albergaron esta juventud para que al menos aprendieran a leer y escribir.

 D. Mariano Pacheco Morales( 1898 -1977 - murió con 79 años) vivió en la cárcel 20 años todo su servicio de carcelero). En los años 50 ejerció de maestro en la propia cárcel donde vivía enseñando a muchos jóvenes Sanluqueños/as.

  Juan Manuel Garcés Ortega ( 1897-1958 ) conocido como. Juan "el Lolo" .En el barrio de San Pedro tenía su escuela, le daba clases por las tardes a los chavales que se incorporaron a la mili.

  Francisco Moreno Ufano " Curro Cara-Catre". En los años 50 en la calle de Marquesa Viuda de Saltillo donde  en su propia casa montaría la academia de Curro Cara Catre, nombre que sería conocido en todo el pueblo.

  Doña Carmela profesora desde 1935,y a mi muy querida doña Amparito Ramos (Auxiliar de Maestra)

 Matilde Leal Benítez, maestra de escuela y educación en la Sanlúcar la Mayor del primer tercio del s. XX ,mujeres que dejaron la más hermosa huella en el recuerdo de nuestros padres y abuelos.

  La capilla de la Hermandad de la Soledad  hizo las funciones de colegio de primera enseñanza para niños siendo su profesor el seminarista José Marín Ramos .(De las necesidades que había en Sanlúcar la Mayor en 1925 nos da una idea este dato: en la Escuela Nacional Primaria sólo había dos bancos y los niños debían turnarse para poder escribir caligrafía).

Calle Actual : José Luis Escolar

En esta calle existía una escuela  entre los años 40 y 50, su profesora Doña Gertrudis.

Y así una larga lista de casas escuelas que en distintas etapas de nuestra educación en el siglo XX de nuestra querida Sanlúcar la Mayor, de la que daremos cuenta en una nueva entrega de nuestra historia.



Gracias por visitar nuestros blogs.