Sanlúcar la Mayor en el Siglo XX

Un estudio de investigación para su conocimiento cultural a través de la memoria oral transmitida por sus pobladores así como las investigaciones de historiadores que aportaron un mayor conocimiento de nuestra cultura y que aportaron un mayor beneficio para Sanlúcar la Mayor.

martes, 28 de septiembre de 2021

El Pozuelo, seguiriyas.Sanlúcar la Mayor.1929


 El Pozuelo, seguiriyas. En un Abanico…Sanlúcar la Mayor.1929
Por Manuel de Solía  (Dibujo de Marín Feria)

El Pozuelo es una Fuente que vive en un viejo valle,
Que nace entre zarzamoras y duerme en los tomillares.
¡Qué agua tan buena, el que sólo la prueba no se condena!
Tus ojitos brillaron como luceros, lo mismito que el agua del arroyuelo.

¡Me conformaba de morir por el rayo de tu mirada!
Al Pozuelo voy niña por agua fresca, que serpea por el caño y cae en la alberca.

¡Cuánto yo diera porque tú en el camino conmigo fueras!
En el cristal de plata brilla la luna, se asemeja a tu cara por su blancura.

¡Que cristalina queda el agua bendita cuando la miras!
Niña si quieres novio ves al Pozuelo, y bebes agua fresca del arroyuelo.

¡Yo la he bebido y por eso a mí novio ya me ha salido!
Cuando vayas al Pozuelo ten cuidado con la cuesta porque puedes resbalar y zambullirte en la alberca.
¡Y es cosa triste que de una pulmonía puedas morirte!

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     Hubo  un tiempo no muy lejano en Sanlúcar la Mayo, que al pasear por los caminos y veredas podíamos tocar las ricas manzanas, amascos, ciruelas, brevas  y otras clases de frutas propias de nuestras ricas huertas, al pasear por estos campos el olor del tomillo y otras hiervas inundaban nuestros olfatos con estos tesoros naturales que al respirar sanaban tu cuerpo.

 
    Lo mismo ocurría con el agua, nuestro rio Guadiamar era el alma del verano, los posos rebosaban de aguas frescas y transparente en cada casa, la fuente y abrevaderos de la corredera calmaba la sed al paso de los animales después de una larga jornada de campo, sus aguas se transportaban en cantaras y botijos para la sed de los jornaleros que de sol a sol soportaban una dura jornada, las mujeres bajaban por aquella costera empinada con sus cantaros y surtirse de los dos chorros de aguas que surtía nuestra fuente del Carmen de los arroyos subterráneos de la que nunca se agotaban.
 
 El Pozuelo, arrollo natural que nació en un viejo valle, en la que sus aguas brotaban como chorros, en la que te inclinabas y al beber notabas su frescura, su aroma a zarzamora y tomillo, parecía bendita pues todos queríamos beber y que sus frescas aguas tocaran nuestra cara y atraparla con nuestros dedos.

 

   Cuantas historias contaban nuestros padres y abuelos del arroyo del pozuelo, tantas, que incluso le dedicaban versos, cantes y poemas como en aquellos tiempos donde la prisa era lenta y se disfrutaba de cada instante, como las seguidillas  de Manuel  de Solía un paisano del 29 con un dibujo de nuestro querido escritor y dibujante Marín Feria de la que ilustra en esta hojilla de aquellos libretos de ferias que refrescaban como abanicos en los calurosos días de nuestra fiesta.

 Que el pozuelo y el abanico sigan refrescándonos nuestra memoria en estos días tan calurosos y que el tiempo no borre nunca nuestros recuerdos.

 
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jueves, 23 de septiembre de 2021

Club del Scalextric el Huerto,de Sanlúcar la Mayor (1970-2003)

 

 Club del Scalextric  el Huerto,de Sanlúcar la Mayor (1970-2003)

Sirva este recordatorio de nuestra historia del Club del Scalextric, como un homenaje póstumo a Manuel Jesús Ríos al que entrego la mayor parte de su vida con entrega, dedicación y amor a este tipo de competición deportiva, gracias a su familia y Alfonso Sánchez-Palencia como fundador del Club del Scalextric de Sanlúcar la Mayor, he podido recoger de sus memorias estos apuntes como parte de aquellos años que tanto nos hizo disfrutar.



Alfonso Sánchez-Palencia fue el fundador del Club del Scalextric de Sanlúcar la Mayor y le acompañara en este comienzo de los años 70, sus amigos Diego Noguera, Curro Mena, Enrique Marín, Manuel Jesús Ríos, y otros que se fueron acoplando sucesivamente, en estos primeros años donde Alfonso organizaba en un cuarto de su casa con un pequeño Scalextric de seis calles, las primeras carreras en casa de su suegra María Manuela Pacheco en la calle General Franco Nº11, frente al porche de la iglesia de Santa María.


El Scalextric es uno de esos típicos juegos que se compran a los hijos para que jueguen los padres. La explicación está en tres factores: el primero consiste en que se trata de un juguete de mucha solera y que marcó una época para muchos niños que hoy ya son padres de familia. El segundo factor deriva de que por la complejidad, coste o necesidad de espacio que exigía el Scalextric, muchos de aquellos niños no pudieron tener uno propio y tuvieron que limitarse a jugar en casa de amigos.

El Scalextric nació en 1957. Fue inventado por Fred francis, quien lo presentó en ese año en una feria del juguete que se celebraba en la localidad de Harrogate. Francis lo bautizó de esta forma por derivación de las palabras “Scalex” (juego a escala variable) y “electric” (por la tracción eléctrica que impulsaba los vehículos, como mejora frente al mecanismo de cuerda que venía ya fabricando desde 1952 la empresa de Fred llamada Minimodels Ltd.). Al principio las escalas de los coches eran variables, antes de optarse por priorizar la 1/32 (aprox.).

 Paradójicamente, el éxito deslumbrante de la muestra impidió a su creadora atender la avalancha de demanda que sobrevino: Minimodels, que trabajaba artesanalmente los coches de metal, tuvo que vender la compañía a Lines Bros Ltd en 1958, una de cuyas filiales empezó a fabricar los coches en plástico. Ya para España, en 1962 se llegó a un acuerdo con la española Exin para la comercialización en este país; ello coincidió con el comienzo de una era dorada de los productos Exin a la que pertenecieron otros iconos de aquél tiempo como fueron el “Cinexin” o el “Exin-Castillos”.


  En los años posteriores, el producto y sus licencias sufrieron diversos avatares que afectaron en mayor o menor medida a su presencia en el mercado. Pero lo cierto es que el Scalextric sigue vivo y parece que por largo tiempo; su presencia en los comercios se simultánea con los circuitos de coleccionismo y los foros de aficionados en internet, todo lo cual nos permite decir que estamos ante un juguete que actualiza su propia leyenda.


    Parte de esa vigencia deriva de una inteligente adaptación a los tiempos. Sin abandonar la línea clásica se han venido introduciendo en los coches novedades coches tales como la dirección de Fórmula 1, detalles en el chasis, basculación, alta intensidad en las luces, o la tracción total 4×4 por citar algunas. En la forma de jugar también se fueron agregando nuevos recursos como el adelantamiento, los boxes o el cambio de carril. Entre los accesorios también se han ido dando adaptaciones como son el control de tiempos y el cuentakilómetros electrónico, semáforos o el cuentavueltas. Hasta las pistas se han enriquecido con complementos tales como puentes, cambios de rasante, chicanes, peraltes regulables… Existen actualmente, incluso, versiones digitales del juego.


     En esa medida, el Scalextric ha demostrado una capacidad de renovación dentro de su esencia que ha corrido paralela a los propios avances del mundo real del que es reflejo: el de las carreras de coches de máxima competición y velocidad (esencialmente la Fórmula 1). Quizá esta remisión continua a una realidad también apasionante y de permanente repercusión mediática constituya una ayuda impagable para la promoción del Scalextric y explique su vigencia como un clásico.


En 1973 trasladan el circuito a la capilla del huerto donde aumentarían las pistas y los seguidores, en este local se prepararían las resistencias de los coches para las próximas competiciones futuras.
    En estas nuevas pistas comenzarían los primeros campeonatos de las 24 horas donde los propios competidores comprobaban las resistencias de sus coches y los arreglos de los mismos para que estuvieran en plena forma el día de competición. La peña solo contaban con el presupuesto de las inscripciones de los propios competidores para otorgar los

diferentes premios de las competiciones, los jugadores competían con las mismas marcas de las escuderías de coches que se competían en las carreras originales de fórmula 1, Ferrari, Lotus, McLaren, Mercedes, Alpine, Alfa Romeo, etc. Con el motor original de los coches de Scalextric los montaban en los chasis de los míticos coches BRM de competición.


Las primeras competiciones de 24 horas, de 12 y 6 horas se requería tener una escudería potente y resistente, para ello los propios competidores tenían sus propios boxes donde montaban y arreglaban sus propios coches, también se creó unas carreras con los míticos coches R5, para cada competición se requería unos coches especiales, Manuel Jesús Ríos era uno de los manitas para la construcción de estos vehículos, sobre todo porque ya llevaba algunos años de experiencia en su taller de motos, solía fabricar sus propios coches a partir de maderas de Balsas, fue un Porche 911 donde moldeaba cada elemento hasta convertirlo a la escala deseada.


La voz se corrió en los círculos de aficionados en este tipo de competiciones y pronto acudieron aficionados de otros lugares, así como espectadores varios donde llenaban la sala de la capilla del Huerto. 



En los próximos años las competiciones pasarían a otros locales más amplios donde se celebrarían los campeonatos del mundo, las 24 horas de Leman y competiciones de la propia peña, estos nuevos locales fueron a finales de los años 70 en el Cine Cataluña y durante la década de los 80, casa del quiosco de Anita Félix, y en 1992 en la casa de la cultura, y en 1994 en la caseta municipal de la feria. Manuel Jesús Ríos crearía unos de los circuitos más espectaculares para una competición de las 24 horas, las pistas se fabricó con puertas de maderas forradas de chapas, sobre un circuito de un ocho gigante, modelo los raíles con 32 metros de cuerda y una recta de 17 metros y un puente de pista a pista.






En los terrenos del polideportivo a comienzo de los años 80 se creara uno de los mejores circuitos de automodelismo de Europa y uno de los cinco mejores del mundo, no solo en uno de los más grandes, sino que contaba con el mejor asfaltado para este tipo de competiciones de coches teledirigidos, donde se organizarían mas de cinco campeonatos nacionales, Ibérico y otras andaluzas en estas categorías, sus afluencias en competidores de diferentes provincias y público asistente superaban más de 150 espectadores. Los coches de radio control de estas competiciones estaban realizados a la escala de 1x8 y funcionaban con Alcohol etílico con nitro metano.

 

Las primeras exhibiciones de los coches teledirigidos tuvieron lugar  en un circuito improvisado en la calle, en el sitio de La Corredera, como muestra estas imágenes.






Alfonso como presidente del Club Sanluqueño de autos dirigidos invito al presidente de la federación Andaluza de automovilismo F.A.A. Contaban además de los Boxes donde los participantes podían reparar sus coches tenía un podio donde los competidores podían visualizar durante la carrera todo el circuito. Alfonso dirigía el control de las vueltas. Manuel Jesús mantuvo el funcionamiento de las pistas arreglando el desperfecto y retirando las hierbas para que el circuito estuviera en perfecto estado en cada competición, también se ocupaba de la cartelera realizada a mano y su distribución.






Manuel Jesús Ríos fue además de un genio en la fabricación de los componentes de los coches y el arreglo de los mismos, participo en numerosas competiciones en distintas provincias de España y Portugal, en Madrid el campeonato de España y en Portugal el campeonato Ibérico. Por su pasión por los coches y las motos fue entrevistado en distintos medios deportivos, desde sus comienzos de competición con el Scalextric  pasaría a los coche de radio control, a los todo terrenos de 4x4, y las mini motos, donde junto a sus dos hijos competirían numerosas veces en grandes premios.


En la primera legislatura de la democracia, el Partido Independiente de Sanlúcar la Mayor fue elegido D. José Luis Morillo Florea, como Alcalde nos expresó sus sentimientos de satisfacción al logro alcanzado de contar con la subvención de la Excma. Diputación Provincial, el Consejo Superior de Deportes y la  Delegación de Cultura, donde nuestro polideportivo fue dotados de numerosas mejoras en distintas  áreas y pistas deportivas, entre ellas una gran pista para las competiciones de coches teledirigidos, realizada por Manuel Jesús Ríos, siendo esta una de las mejores pistas realizada hasta el momento en toda España para este tipo de competiciones. Esta pista tuvo una concepción de 30 años para su disfrute de los sanluqueños.

En las elecciones del 2003 fue elegido Juan Escames Luque y viéndose agotado esta concepción de 30 años de la pista de coches teledirigidos manda a destruirla y a cambio construye una pista de pádel, a la cual él era muy asiduo a este deporte. En aquellos momentos la pista no estaba en su uso normal de competiciones mensuales, y se estaba a la espera de contactos para comenzar las nuevas competiciones que la federación venía celebrando anualmente.
Este hecho perjudico mucho al deporte de competición de coches teledirigidos y como no también a nuestro pueblo, pues estas competiciones atraían el interés no solo local, sino también el Nacional y Provincial,  con unos aforos de más de 200 personas en los días de campeonatos. Lamentando lo ocurrido, los propios competidores y participantes que mantenían esta pista en perfecta condiciones durante todo el año, fueron retirándose, pasando estas competiciones a otros pueblos y provincias.

Alfonso Sánchez-Palencia Valdés como Concejal Delegado de Deporte de nuestro Ayuntamiento en la segunda legislatura democrática (1983 - 1987), nos dedicó unas palabras en el boletín de feria de  Mayo del 1987, ante las nuevas instalaciones deportivas en la cual expresa su alegría por los logros alcanzados por la dirección del Patronato Municipal de Deportes, y las competiciones deportivas realizadas en estos años de nuestro campo Polideportivo.

 

En 1986 Nuestro querido Alcalde que en paz descanse Don José Luis Morillo Florea, se inauguró  el Pabellón Cubierto “Príncipe de Asturia”con nuevas instalaciones deportivas, con la iniciativa y dirección del Patronato Municipal de Deportes.

El Patronato Municipal de Deportes creado recientemente es una vieja aspiración llevada a cabo por la corporación con el único objetivo de hacer que el Deporte llegue a todos los rincones de Sanlúcar. Este Patronato esta representados todos los vecinos del Pueblo, agrupados en Asociaciones Deportivas, en Hermandades de Penitencia, en las A.P.A.S. de los Centros Escolares, en los propios Colegios, Asociaciones Culturales y Recreativas, Club de Pensionista y todos aquellos grupos que inciden de manera especial en la vida ciudadana, aportando cultura y esparcimiento.

Tras la Inauguración de estas Instalaciones deportivas se pasó a la Celebración del Sorteo del día 27 de Febrero de la  O.N.C.E. Presidido por su delegado en Sanlúcar la Mayor Don José Recio Galán.

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viernes, 10 de septiembre de 2021

Don Eliseo Gómez Machado (1914-1996)

 

 Don Eliseo Gómez Machado (1914-1996)

Hijo de: Juan José Gómez Caro y   Elena Machado Cabrera
Nació: en el pueblo de Ferreira (Granada).Su infancia la vivió junto a la familia de su padre en el pueblo de Calahorra. Su padre Juan José Gómez  tuvo seis hijos y tenía una tienda en el pueblo y junto a unos mozos en un carro recorría los cortijos para llevar su mercancía y realizar las ventas y los trueques de la época. 

 










    Eliseo Gómez Machado casado con Concha Tenorio Paflón de Sanlúcar la Mayor en 1944, residió en casa de su esposa en la calle Real nº 1, como regalo de sus suegros y donde pasaba su consulta. Esta casa fue propiedad de los padres de Concepción Rodríguez Solís nacida en Sanlúcar la Mayor el 5 de enero de 1892 y murió en la misma ciudad el 26 de mayo de 1944, y está se conserva gracias a Juan uno de sus hijos heredero  de la misma y el Molino que también fue herencia de su madre.



 Junto a la casa de don Eliseo Gómez se encontraba también la casa donde residía  el cura párroco José Luis Aguilar Jiménez, y que también fue propiedad heredera de la Señora Concepción Rodríguez Solís.

 

 

 

1975 Entrega de Flores a la tumba de la Señora Concepción Rodríguez Solís



  Se cuenta en nuestra historia que esta casa situada al comienzo de la calle Real, en 1879 poseía un corral con salida a la Plaza de Echague, (Joaquín Ignacio de Arteaga y Echague- 1870-1947, fue un noble político del parlamento español, jefe de la Casa del Infantado y XVII duque del Infantado) actual plaza de Virgen de los Reyes; y justo en frente del reloj de la iglesia de la torre de Santa María se hallaba este corral, actualmente este espacio lo ocupa el conocido bar Rincón, o bar de Fernando.



Bien, pues después de situarnos en el lugar descrito, este callejón o corral fue el lugar donde  fue encerrado los toros para el acontecimiento que les paso a narrar lo ocurrido en esta plaza. En septiembre de 1879  y en la que algunos periódicos españoles se hicieron eco de un triste accidente ocurrido en la improvisada plaza de toros de Sanlúcar la Mayor.

"LA TRAGEDIA QUE DIÓ ORIGEN A LA ANTIGUA PLAZA DE TOROS DE
 SANLÚCAR LA MAYOR"
   Fue  habilitada para la fiesta de nuestro patrón San Eustaquio, frente al Ayuntamiento y con estructura de andamiaje para la seguridad del público. Según se desprende de las crónicas la construcción cedió al peso del público… "durante la lidia del primer toro, quedando confundidas entre tablas y maderos, de este mortal y fatal accidente, quedo despedazadas unas 700 personas, resultando muertos el procurador D.J.R. y una joven, y heridos y contusos más de 100 individuos, muchos de ellos con piernas y brazos rotos".

  Don Eliseo Gómez Machado y Concha Tenorio Paflón tuvieron tres hijos dos hembras y un barón. Realizo su doctorado en Sevilla con la especialidad de Pediatría. Durante este periodo vivió en casa de uno de sus parientes hasta terminar su doctorado. Después de su doctorado  realizo su primera práctica durante unos meses en Guadal canal. En 1940 llega a Sanlúcar la Mayor y se hospeda en una pensión conocida como la pensión de Enriqueta  en la calle Marín Feria.

 
 Se jubiló con 60 años en 1974, aunque mantuvo su consulta durante unos años más como particular, ya que el pueblo le seguía requiriéndole  para consultas por su especialidad en pediatría. Don Eliseo Gómez fue una persona responsable en su trabajo a la que dedico toda su vida al cuidado de los demás, siempre estuvo atento para su familia que vivía en granada  en sus comunicaciones, en sus relaciones sociales participo como secretario de la hermandad de Nuestro padre Jesús.




De nuestro querido  sanluqueño escritor  y Poeta Pedro Rodríguez Pacheco, recojo de uno de sus escritos en su bloc,
 SILUETAS Y REMEMBRANZAS XIII, Recuerdos de nuestra Sanlúcar.
  En la explanada del Casino de Enrique se reunían el juez, el notario, el procurador de la propiedad, el alcalde, el médico (don Eliseo Gómez Machado, el mejor médico que ha pisado Sanlúcar), mi padre, el ‘Niño Roca” un gran cantaor que se entonaba por Vallejo, el Arcipreste, el comandante de puesto de la Guardia Civil y, algunos veraneantes entre los que se encontraba el poeta Manuel Mantero, y allí se dirimía sosegada y con abundante trasiego del vino de la tierra, sobre los procesos de si Joselito o Belmonte, Manolete o Arruza, si el Sevilla o el Betis o si Monarquía o República, en aquellos años, pero se debatía sin que recuerde ningún tipo de suceso que subiera a aquellos debates en conflicto político.
 
 
 
 
  De aquellos años esplendorosos años 60, recojo parte de otro de los escritos de la mano de Juan de Dios Pareja Obregón que tan vinculado estuvo con Sanlúcar la Mayor, Torero, ganadero, poeta y artista y que nos dejó para nuestra historia parte de sus vivencias que todos recordamos.

 En la fotografía de Pepito Salado se encuentran de pie de izquierda a derecha: D. Manuel, un servidor de ustedes, D. Eliseo, El Chamaco, El Naguilla y Antonio Moguer. De rodillas: Manolo Morillo, Celso Pareja-Obregón, Pepe Luis Morillo y Ricardo Pérez. En la foto falta un jugador, era otro amigo que le decían "El Mudo" de Ginés y en aquel momento lo habíamos mandado a la Venta por café. Detrás a la izquierda se puede ver asomado a Pepe Pazo, que era nuestro entrenador.
 
Revolviendo cajones en casa, deporte que me encanta, me encontré de sopetón con esta vieja y original fotografía que amarillea "por mor" de los años. Salió airosamente a la luz del día, desde el chiquero de la cómoda, como en sus mejores tiempos, deseosa de que la contemplaran y admiraran.
 
 Estaba guardada celosamente en el cajón de los recuerdos y pegada en el álbum de la añoranza y la nostalgia. El verla de nuevo me llenó al mismo tiempo de alegría y de tristeza. Alegría por poder comentarla hoy con los amigos que viven y que figuran en ella y tristeza por los que igualmente contemplamos y ya no están con nosotros... ¡Pero así es la vida! La mire con suma atención y empecé a recordar aquel día... ¡Aquella inolvidable página de mi vida sanluqueña!  .

    Todo empezó como empezaba siempre. ¡Necesitábamos dinero para la Cabalgata de Reyes Magos! ¡Mucho dinero! ¡Montañas de dinero...!? Nos preguntábamos. Más festivales taurinos no podíamos organizar, no teníamos más toros y la gente estaba ya un poco cansada de tanto toreo (habíamos celebrado ya unos diez festejos).
Pero volvamos a la fotografía. Como ya he comentado, no teníamos ni un duro para poner en marcha la Cabalgata. ¿Organizamos un partido de fútbol? Están ya muy vistos los que se han organizado hasta ahora, pero el que tengo en mi mente no lo ha visto nadie. Será un gran éxito económico, veréis cómo responde el público. Pienso vestir de futbolistas a D. Elíseo el médico y a D. Manuel el director del banco. ¡Nadie se lo creía! Unos decían que era una broma y otros que yo estaba loco. ¡Hasta se cruzaron apuestas en los bares! Yo creía y sigo creyendo en la buena gente y sabía que estos dos señores lo eran, que presumían de ello. Hablé con los dos, les dije qué se trataba, les expliqué el "invento", cuáles eran los fines que perseguíamos y con esa desprendida caballerosidad que los caracteriza me dijeron que sí, que los anunciara. Lo único que me advirtió D. Elíseo fue que "por mor" de la calva tenía que jugar cubierto con una gorra. De esa forma lo podemos contemplar en la foto.
 

  En mi afán de superación organizadora, llegué todavía más lejos, invité también para jugar a D. José, el Párroco. Le di su "mijita" de coba diciéndole que la obra era benéfica y había que ayudar al prójimo, que así lo señalaban los Mandamientos. El buenazo de D. José textualmente contestó: " Juan de Dios, todo esto está muy bien, creo que tu obra es magnífica y gustosamente saldría de futbolista con ustedes, así podría ver por primera vez en Sanlúcar a su cura en calzoncillos... ¿Pero qué dirá el Sr. Cardenal cuando se entere? ¡A lo mejor me manda a Soria!"  El equipo contrario lo presentó mi entrañable amigo  Carlos Melgarejo, anunciándose como " Hacienda Áspero F.C.".
Fue también una colaboración muy importante. El campo de fútbol estaba enfrente de la Venta de Pazo y se llenó por completo. Mis jugadores entraron en el terreno de juego, en medio de una gran ovación, en once burros que nos prestó desinteresadamente José Alés. El partido terminó empate... ¡Catorce a catorce! Como adivinaran, los dos equipos tenían una gran fiebre goleadora. Del " Villa Delia F.C. ", como se llamaba el mío, destacó sobre todos el gran extremo " Manolillo el del Banco" que corrió su banda como una liebre hasta que se lesionó. D. Elíseo también jugó muy requetebién, como asimismo todos los jugadores restantes. El árbitro del encuentro fue el simpático Antonio Moguer que pitó más de diez penaltis en ambas porterías. 


Universidad de Sevilla Facultad de Medicina, 30 de Septiembre de 1936.
Premio de Obstetricia Instituido por el Doctor Don Enrique Cello  y García.
Concedido a Don José Eliseo Gómez Machado. Curso de 1935 a 1936.


     En el boletín de Feria de  Mayo de 1977 D. Eliseo Gómez Machado nos dejó una carta a los sanluqueños, donde nos expone  unos consejos en el Uso y abuso de los medicamentos y de los médicos.
    Aprovecho esta magnífica tribuna que me brinda este libro de feria, quiero abundar y contribuir en algo, a la campaña oficial sobre restricción en el consumo de medicamentos.

   De siempre, ciertas minorías, tan aficionada al cureteo, que casi bordeando el vicio, han utilizado las medicinas, que unas veces leen en la prensa, ven en la televisión o aconseja un vecino, amigo o pariente, o simplemente porque ven que ellos las toman.
 Esta planta de la farmacofilia, ha crecido en toda su lozanía, cuando en la época actual y debido a las prestaciones médico-farmacéuticas, por su forma contractual, han hecho fácil y posible esta apetencia medicamentosa.

  El medicamento, es arma potente contra la enfermedad, cuando se aplica en su momento y se fija su indicación. Cuando de él se usa sin ton ni son, se corre los siguientes riesgos:
       
        1. Habituación.   Todos sabemos que cuando en un dolor manejamos un analgésico, por ejemplo una tableta de aspirina, el dolor cesa, y su efecto es maravilloso, pero al repetirla, su acción disminuye, tanto como hemos abusado, hasta hacer su efecto nulo. Esto mismo ocurre con los otros medicamentos, aunque sus efectos no los percibamos tan objetiva y subjetivamente, como en el caso mencionado, hemos gastado la pólvora en salvas y en el momento preciso y a veces vital, nos encontramos con esta habituación de graves consecuencias para el enfermo.


 2. La acción del medicamento no es tan selectiva, que solo actué contra aquello que queremos combatir o mitigar, cuando de dolor se trata, sino que también actúa sobre aquellos que en el organismo nos  conviene respetar. Este es el motivo, que por estas acciones segundarias, se produzcan enfermedades, de las que solo algunas vamos a mencionar.

   Con la utilización y empleo en gran escala de los modernos antibióticos y por las causas antes mencionadas, se producen alteraciones en la flora intestinal, alteración de la flora resistente y proliferación de ciertos hongos, que son las causas de otras tantas enfermedades.

   Por la alteración de la flora intestinal, se producen ciertas diarreas, enteritis y algunas avitaminosis.
   Al alterarse el medio intestinal, se producen, un campo idóneo para la inflamación del intestino, dando lugar al catarro intestinal, así se explican, aquellas diarreas profusas y graves que siguen a los prolongados tratamientos con antibióticos y que se corrigen, cuando se alejan aquellos, y se restablece la flora bacteriana intestinal, que se alteró por la acción de aquellos. Se ha producido lo que se llama una DISBACTERIOSIS.

   La profusión de plagas que hoy padecemos en el campo, es posible que tenga una causa biológica igual, al emplearse con profusión los modernos insecticidas.
  Por la alteración y perturbación en la síntesis de ciertas vitaminas, se producen enfermedades tales como, ciertas estomatitis, glositis y gingivitis con gran escozor y enrojecimiento de la boca, que aparece de un color rojo escarlata y que son sumamente dolorosas.

   Por la proliferación de la flora resistente ala antibiótico y por sucumbir a la acción de éste, la flora que le contenía se encuentra  sin enemigo, proliferando entonces, en números y virulencia a placer en las mejores condiciones para desarrollar todo su poder patógeno.
Enteritis graves que abocan en la muerte, tienen este origen y causa.
Todo esto es por cuanto al abuso o uso incontrolado de los  medicamentos.
Siendo fiel al anunciado de este trabajo, he de decir algo sobre el uso del médico.

  El medico tiene dos labores o menesteres que hacer. Uno exterior de contacto con el enfermo, en su domicilio o en la consulta y otro mucho más importante, silencioso y callado, es el que realiza cuando le dejan tiempo y humor, dedicado al estudio de los enfermos que vio o espera ver y poniéndose al corriente en las lecturas de sus revistas profesionales, de los últimos avances de la medicina.
  El mejor medico es el que más tiempo se dedica a esta parte, a la del estudio, no así lo entienden la mayoría de los enfermos y familiares cuando toda la  bondad y calificación del médico, la hacen consistir, convirtiéndolo en un andarín o en un gran escribiente haciendo recetas.


 Ya sé que algunos estarán pensando ¿y la visita urgente? Y yo les contesto, muy contados casos son los que requieren la presencia y actuación inmediata del médico, afortunadamente también, poco frecuente, el resto de los  avisos lo mismo es hacerlos por la mañana o por la tarde y por esto el S.O.E. lo reglamenta en la siguiente forma: los avisos dados antes de las diez de la mañana han de hacerse antes de las tres de la tarde, los recibidos entre las diez de la mañana y tres de la tarde han de hacerse en el mismo día y los que lleguen con posterioridad a las tres de la tarde se harán al día siguiente.

   Pocos son, por no decir ninguno, los que se ajustan a  este horario. Con indisciplina en el horario, con la exigencia de pretender curar al familiar a la fuerza de visitas, sin dar tiempo material a la acción de los medicamentos, las consultas copiosísimas, verdaderamente agotadoras y el  deseo vehemente de inundar a los enfermos con medicinas, están haciendo del médico un burócrata más cuya misión parece ser escribir todo lo más un clasificador de enfermos para dar los volantes oportunos de los correspondientes especialistas.

    El médico puede exigir el cumplimiento de las normas establecidas y regirse por ellas, esto sería la lucha de uno contra mil, y fácil es suponer quien la perdería. Opta por el camino más fácil, la resignación, en esta lucha titánica, acaba por ceder y doblegarse y ni aun así, encuentra la paz y el sosiego que precisa para el estudio y algunas veces para el reposo, las horas de distracción y de solaz esparcimiento ya las tiene olvidadas.

    Si de alguna forma, no se reglamenta en condiciones humanas, las más importantes y nobles de las profesiones, harán que sea una forma más de vivir, o de tirar en la vida, trabajando con aquello que aprendieron con tanto trabajo, vocación y entusiasmo, y el medico será un funcionario próximo y un científico lejano.

       
   Tras su muerte en 1996 fue enterrado en el cementerio de  la Calahorra un pueblo cercano al suyo Ferreira  donde se crio con la familia de sus padres. Cuenta su hijo Juan que el día de su entierro cuando la corte partía para el cementerio comenzó a nevar y el ataúd fue cubierto por los copos de nieve.




 


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